La calidad de los materiales puesta a prueba por el dinamómetro

Vivimos rodeados de objetos y productos que utilizamos todos los días, pero a la hora de adquirirlos, muchas veces nos dejamos guiar por la estética o por el precio y le damos menos importancia a la calidad.

Sin embargo, el verdadero éxito de un producto radica en conseguir aprovechar al máximo su vida útil. Por ejemplo, si adquirimos un juguete y éste se rompe al cabo de una semana, podemos decir que los materiales que lo componían no estaban preparados para desempeñar su función y soportar su uso.

Es por ello, que desde el Centro de Tecnología Repsol  -en Móstoles Tecnológico- se diseñan y fabrican materiales avanzados con procesos cada vez más eficientes. Las primeras pruebas se realizan a pequeña escala en la planta de reactores autoclave, una instalación única donde se estudian a conciencia y se mejoran los procesos de fabricación.

Posteriormente, en el Laboratorio de Extrusión se hacen las formulaciones para mejorar sus propiedades y conseguir compuestos más resistentes.

¿Y cómo sabemos si las propiedades han mejorado? En este momento es donde entra en juego el dinamómetro, una herramienta de medición quedetermina la resistencia y el grado de deformación de distintos materiales. Todo ello permite comprobar si tienen las características que demanda la aplicación y las que espera el propio cliente.

Afán de superación

En el Centro de Tecnología Repsol, los investigadores diseñan materiales a medida para piezas del automóvil, juguetes y mobiliario, entre otras muchas aplicaciones. Gracias al dinamómetro y a otras herramientas, aseguran que las propiedades de los productos son las mejores en cada caso.

Cuando los investigadores desarrollan un nuevo material, crean su estructura y obtienen una pequeña muestra que transforman en una pieza o probeta para, posteriormente, realizar el ensayo.

La pieza se introduce en el dinamómetro y se pone a prueba para saber hasta dónde puede aguantar. De esta manera se puede comprobar si tiene la suficiente rigidez, cuánta tensión puede soportar y, si se rompe, de qué manera lo hace.

Además, también se realizan ensayos a diferentes temperaturas. Así los investigadores pueden reproducir el uso de los materiales bajo diferentes condiciones climáticas y asegurar su óptimo funcionamiento.

Fuente: http://blogs.repsol.com/web/innovacion/inicio/blogs/la-calidad-de-los-materiales-puesta-a-prueba-por-el-dinamometro