Asfaltos inteligentes: pisando bien firme

¿Qué es el betún? ¿Es sinónimo de asfalto? ¿De alquitrán? En realidad, sí y no. Todos estos productos tienen una composición muy compleja y podemos englobarlos bajo la denominación de ligantes hidrocarbonados, pero su origen es diverso. En la terminología técnica española, varía respecto a otros países. Por tanto, los términos empleados en España y América Latina son diferentes, incluso contradictorios, lo cual puede dar lugar a confusión.

A pesar de las diferencias, lo cierto es que muchas veces el firme que conforma nuestras carreteras -lo que llamamos genéricamente asfalto- es un betún. Un betún, además, de lo más complejo. De hecho tan solo el 5% de las reservas de crudo disponibles en todo el mundo son aptas para fabricarlo. Y no queda ahí la cosa: para comercializarse, los betunes se encuentran sujetos a estrictas especificaciones y regulaciones por parte de Europa.

Por eso, en el Laboratorio de Asfaltos del Centro de Tecnología Repsol (CTR) se afanan en desarrollar compuestos capaces de otorgar cada vez mejores propiedades a la carretera. Su esfuerzo se traduce en lo que ya se conocen como asfaltos inteligentes. Son materiales capaces de soportar climas extremos, capaces de mantener condiciones de tráfico severas, y de asegurar durabilidad, sostenibilidad y eficiencia. De sus ensayos han surgido ejemplos tan sorprendentes como asfaltos que se reparan solos o que atrapan la contaminación de los coches.

Proyecto Repara 2.0

Ideas innovadoras que Repsol canaliza a través de su participación en el proyecto Repara 2.0 que, entre otros desarrollos, están trabajando en nuevos ligantes para su empleo en mezclas que reduzcan el ruido provocado por el contacto de las ruedas con el pavimento. También se impulsa el desarrollo de betunes para ser empleados en tecnologías de rehabilitación preventiva de firmes en las que se diseñarán mezclas semicalientes autorreparables, que regeneren el pavimento de forma autónoma a lo largo del tiempo y además contengan material recuperado de carreteras antiguas.

Por otro lado, se trabaja en emulsiones bituminosas de última generación para ser empleadas en mezclas recicladas in situ (así se podrá rehabilitar el firme tanto en su superficie como en el firme) y se están desarrollando ligantes para su empleo en mezclas reflectantes –cool pavements– capaces de disminuir la temperatura ambiente. De esta manera, esa sensación de calor de los veranos en el centro de las ciudades provocada por el firme puede mitigarse.

Fuente: http://blogs.repsol.com/innovacion/asfaltos-inteligentes-pisando-bien-firme/