Proyecto COUSIL: la solución está en los líquidos iónicos

Recientemente en Repsol han puesto en marcha la tercera convocatoria de Inspîre para encontrar nuevas aproximaciones y nuevos talentos en la investigación energética.

Tercera edición que ha sido posible gracias al éxito de las dos convocatorias anteriores, celebradas en 2011 y 2015, respectivamente. En la edición del año pasado surgieron grandes proyectos, entre los que se encuentra COUSIL. Esta iniciativa de la Universidad Rey Juan Carlos resultó premiada por su ambicioso objetivo: alargar la vida de los hidrocarburos y mejorar sus propiedades.

El proyecto se enmarca en la búsqueda constante de la eficiencia y la optimización de los recursos naturales, dos objetivos clave para Repsol. Ante la reducción paulatina de las reservas de hidrocarburos convencionales y el aumento de la demanda de energía, de un tiempo a esta parte la industria energética ha fijado la mirada en los llamados combustibles fósiles no convencionales, que se forman a partir de crudos más pesados. Este tipo de petróleo se caracteriza por su acidez, viscosidad y su alto contenido en azufre y metales, por lo que requiere un tratamiento que mejore sus propiedades. Y ahí es donde el proyecto COUSIL puede marcar la diferencia.

Ventajas

Los líquidos iónicos, son fluidos compuestos exclusivamente de iones cuya temperatura de fusión es inferior a 100º C. Estos líquidos presentan interesantes propiedades: baja inflamabilidad, baja o nula volatilidad, estabilidad térmica y alta conductividad iónica… Por eso, podrían emplearse como disolventes en métodos como la extracción con fluidos críticos o en el desarrollo de nuevos procesos tecnológicos e industriales.

De hecho, según investigaciones recientes, podrían usarse como alternativa limpia a los disolventes orgánicos convencionales. Por eso se les denomina disolventes verdes, ya que disminuyen la emisión de vapores a la atmósfera y reducen el impacto medioambiental. La industria del petróleo no ha sido ajena a dichos estudios y ha investigado su posible uso como disolventes de extracción y como catalizadores en operaciones de craqueo.

Mediante el uso de líquidos iónicos, con los que se podrán reducir de manera significativa la acidez, viscosidad y la presencia de metales y azufres en los crudos pesados, se conseguiría un mayor aprovechamiento de producto. La utilización de estos líquidos ayudaría a que los procesos sean más selectivos; se lograría una alta tasa de reutilización y se conseguiría un ahorro de energía adicional gracias a las mejoras en las condiciones de presión y temperatura.

El proyecto COUSIL, al igual que los otros dos ganadores de la segunda convocatoria del Proyecto Inspîre, BAFO y REMO, están en pleno desarrollo gracias al apoyo en investigación del Centro de Tecnología Repsol.

 

Fuente: http://blogs.repsol.com/innovacion/proyecto-cousil-la-solucion-esta-en-los-liquidos-ionicos/