Cómo ahorrar energía con pigmentos inteligentes

Turquesa de vanadio, amarillo ilmenita, pink koral… Podrían ser los nombres de los tonos de moda de esta temporada pero, aunque sean denominados cool pigments (pigmentos refrigerantes o fríos, porque reflejan los rayos infrarrojos en mayor medida) son mucho más que colores. Tal vez sean los colores del futuro, si perseguimos una mayor eficiencia energética, ya que podrían ser la base sobre la que desarrollar pigmentos inteligentes capaces de regular la temperatura.

La luz, habitualmente, implica calor. Buscamos el sol en los meses invernales y huimos de él, cerrando cortinas, bajando persianas y buscando sombra, en los meses de estío. A esas oscilaciones de temperatura van asociados los gastos en aparatos de refrigeración y calefacción de todo tipo de inmuebles, a los que a menudo se suma el problema de un mal aislamiento del edificio. Así, derrochamos energía y recursos, cuando a veces la solución a nuestros problemas de temperatura podría ser mucho más simple.

Pero, ¿y si reflejamos esa luz? ¿Y si jugamos con ella? ¿Y si una mera capa de pintura fuese la solución al problema, enfriase el lugar cuando el sol incide más, almacenase el calor para las horas frías y además, mejorase la calidad del aire que respiramos?

Ese es el objetivo que persigue el proyecto Solar Pigment , finalista de la quinta edición del Fondo de Emprendedores de Repsol que ha contado con el asesoramiento de expertos del Centro de Tecnología Repsol.

Jugando con las diversas reacciones químicas y la luz, este equipo investiga el desarrollo de pigmentos o partículas inteligentes que se integrarían en las propias pinturas a aplicar en diversas superficies. Gracias a ellos, serían capaces de gestionar la luz y el calor de manera mucho más eficiente.

Colores que actúan como termostatos

Los pigmentos refrigerantes, aplicados a diversas superficies –vidrios, cerámicas…– o sobre las propias pinturas actuarían a modo de climatizador. Por ejemplo, permiten envolver a los edificios con una capa apta para reflejar la mayor parte de los rayos infrarrojos, logrando así un importante ahorro en refrigeración en inmuebles especialmente cálidos.

Los smart pigments o pigmentos inteligentes harían gala de las habilidades propias de un termostato, manteniendo estable la temperatura, ya que guardan el calor recogido en las horas de más sol y lo liberan en las horas más frías.

Además, los pigmentos absorbentes mejorarían la eficiencia de la producción de agua sanitaria en los colectores solares térmicos. Si esto no parece suficiente, hay que destacar que la capacidad fotocatalítica –para que se den ciertas reacciones químicas en presencia de la luz– de estos pigmentos tan versátiles, contribuye a mejorar la calidad del aire. No sólo dentro de los edificios, sino también en el exterior. Toda una revolución en materia de refrigeración, aislamiento y ahorro energético.

Quinta convocatoria del Fondo de Emprendedores

Tras la exhaustiva evaluación de las más de 200 propuestas presentadas, Solar Pigment ha llegado a la fase final de la quinta convocatoria del Fondo de Emprendedores junto con otro puñado de proyectos, cuyos puntos en común eran la innovación y un fuerte compromiso con la eficiencia energética en diversos ámbitos.

En futuros post os iremos contando cómo evolucionan otros proyectos finalistas y en fase de incubación para que estas innovadoras ideas den fruto y abran paso a un futuro mejor. Un futuro más verde y eficiente. En definitiva, un mundo más sostenible.

Fuente: http://blogs.repsol.com/innovacion/como-ahorrar-energia-con-pigmentos-inteligentes/