Diésel o gasolina: dos formas de mover el mundo

Para miles de conductores, el dilema por antonomasia a la hora de comprar un coche sigue siendo el mismo: ¿diésel o gasolina?

Dos combustibles que impulsan cada día millones de desplazamientos y que tienen sus ventajas particulares. Al final, una gran variedad de factores puede influir a la hora de optar por uno u otro tipo de vehículo, como por ejemplo, el uso que se le vaya a dar al vehículo. Conocer la vida interior de cada motor puede ayudarte a elegir la mejor opción en cada caso a la hora de comprar un coche.

La chispa

Gasolina: El motor de un vehículo funciona moviendo una serie de pistones que hacen girar un eje, que a su vez transmite ese giro a las ruedas. Para mover arriba y abajo esos pistones, dentro de sus cilindros, hace falta que la gasolina entre en ellos y que esa gasolina se inflame: al arder —o explotar— sus gases se expanden y empujan el pistón… En los motores de gasolina hace falta que la bujía genere esa chispa para prender la gasolina.

Diésel: En este caso no hay una chispa externa para inflamar el combustible, sino que este alcanza la temperatura necesaria para prender y expandirse porque se mezcla con aire comprimido. ¿Recuerdas tus clases de Física en el colegio? Por si acaso, recordamos que el aire, al comprimirse, aumenta su temperatura porque sus partículas chocan más entre sí al tener menos espacio. Esta subida de la temperatura es suficiente para generar la ignición del gasóleo.

Eficiencia y potencia

Gasolina: Los motores de gasolina no comprimen el aire del cilindro a tanta presión como los diésel, ya que la volatilidad de la gasolina provocaría la autoignición antes de alcanzar la presión de un diésel. Esto hace que se necesite más combustible para mover el motor y tienen más dificultad para mover grandes pesos. Por suerte, como veíamos en el apartado anterior, al trabajar a presiones menores, sus piezas no necesitan ser tan resistentes y sus motores son menos pesados, características que los convierte en vehículos más ligeros y ágiles.

Diésel: Los motores diésel deben estar reforzados para resistir el trabajo bajo presión del aire comprimido dentro de sus cilindros. Esto exige que sean motores más robustos y, por tanto, más pesados. Por otro lado, su eficiencia a la hora de aprovechar el combustible es mayor: gastan menos combustible por kilómetro y pueden mover masas mayores. La robustez de estos motores también suele alargar su vida útil, aunque también encarece algo las reparaciones.

Entonces, ¿qué elijo?

Diésel: Podría ser tu mejor opción si recorres más de 25.000 kilómetros al año. Es un combustible más asequible y con mejor aprovechamiento —menor consumo de litros por cada 100 kilómetros—, así que con largas distancias anuales podrías amortizar el mayor precio que suele tener el vehículo a la venta —ya te hemos explicado que su motor requiere más robustez y eso encarece—. También es el combustible ideal para mover vehículos más pesados: vehículos industriales o comerciales, ciertos modelos de monovolumen, todoterrenos o SUV.

Gasolina: Como hemos explicado, sus motores requieren una tecnología menos costosa, así que suelen ser vehículos más económicos en el momento de la compra. El precio del combustible podría ser algo más elevado, pero si el kilometraje anual no es muy alto, no hay problema. La gasolina ofrece una conducción más silenciosa y fluida y una aceleración más rápida. Puede ser la mejor opción para utilitarios urbanos, turismos y deportivos.

La tecnología ha ido dotando a estos carburantes de mejores prestaciones: más ahorro, menos emisiones, mayor cuidado del motor, menor consumo… Y ambos carburantes son cada vez más eficientes. Un buen ejemplo de estas mejoras lo encontramos en el Laboratorio de Combustibles y Motores del Centro de Tecnología Repsol, donde hemos desarrollado la gama Neotech de gasolinas y gasóleos, que destaca por sus altas prestaciones en optimización del rendimiento del vehículo y en control de emisiones.

Fuente: http://blogs.repsol.com/innovacion/diesel-o-gasolina-dos-formas-de-mover-el-mundo/