IMDEA logra apoyo internacional para su nuevo proyecto energético

El programa europeo Horizonte 2020, a través de las subvenciones ERC Consolidator Grant, ha reconocido la innovadora idea de Rebeca Marcilla, investigadora jefe del Instituto IMDEA Energía, con un premio de 2.000.000 de euros para desarrollar, en cinco años, unas baterías de flujo de almacenamiento energético.

El proyecto MFreeB (Membrane-Free Redox Flow Batteries), que se logrará llevar a cabo con la colaboración de siete investigadores elegidos por el instituto, quiere lograr el almacenamiento energético de grandes instalaciones. Nada raro sino fuera porque, para llevarlo a cabo, van a utilizar baterías de flujo donde se guarde la electricidad separando los electrodos y los electrolitos (útil para paneles fotovoltaicos). Así, Marcilla, según Félix Marín, responsable de Desarrollo y Transferencia de Tecnología de IMDEA, pretende “suprimir las membranas que separan los electrodos positivos de los negativos, creando electrolitos inmiscibles (que no se mezclan)”. Esta innovación dará nuevos aspectos termodinámicos, dinámicos y de ingeniería, “nunca antes considerados en el almacenamiento de energía”.

Con todo este proceso, lo que se puede conseguir es la creación de grandes almacenes de energía renovable destinadas, por ejemplo, a huertos solares, campos eólicos o enormes instalaciones energéticas que necesiten almacenar, pero que no dispongan de generadores. Aunque de momento no hay intención de aplicarlo domésticamente (poner baterías en la propia casa para almacenamiento estacionario), “podría haber una posibilidad”, según Marín, de que se llevaran a cabo, aunque en IMDEA tienen claro que deben ser baterías grandes, es decir, que no serían posibles para móviles o coches.

Además de suprimir las membranas (que ya de por sí encarecen un producto que Marín cataloga “de alto coste”), Marcilla también quiere eliminar el vanadio, un metal pesado no precisamente saludable. Este se encuentra en las baterías de flujo, así que uno de los objetivos sería sustituirlo por moléculas orgánicas. Asimismo, cabe decir que se han hecho pruebas de todos estos procesos, aunque todavía falta “estudiar la termodinámica, la ingeniería, etcétera, para poder hacerlo sin membranas”.

Para el Instituto IMDEA Energía, el reconocimiento que aporta el ERC Consolidator Grant es de gran importancia. El Consejo Europeo de Investigación, el organismo responsable de financiar estas pioneras investigaciones de excelencia, eligió 314 de entre más de 2.200 propuestas en todo el continente; de todas ellas, solo 24 han ido a nuestro país.

Fuente: http://www.innovaspain.com/imdea-logra-apoyo-internacional-nuevo-proyecto-energetico/