Inteligencia y sensibilidad artificial

La ciencia avanza a velocidad de vértigo. Hace años el cine nos mostraba coches voladores y robots de aspecto humano. Hoy, diminutos mecanismos inteligentes son capaces de detectar si la caldera de su edificio funciona correctamente, si alguien deja de respirar (y pueden dar la alerta para salvar una vida), pueden diagnosticar si usted duerme bien… o padece apnea del sueño. La nanotecnología ya está aquí… y es mejor de lo que esperábamos.

Un ejemplo de ello es el proyecto SiTerm, una idea acelerada en la cuarta convocatoria del Fondo de Emprendedores de Fundación Repsol e incubada en la quinta. Se trata de un microsensor con el tamaño de un microchip informático de bajo coste que detecta el más mínimo cambio de temperatura y flujo de gases.

SiTerm va a revolucionar la industria de sensores de flujos de gases ya que presenta cinco ventajas respecto a la actual tecnología: es un nanosensor, fácilmente integrable en redes inalámbricas, muy sensible, escalable en cuanto a producción industrial y además, no solo no consume energía, sino que aprovechan el calor residual para su autoabastecimiento, lo que reduce su coste y mantenimiento. Así, pueden mejorar la eficiencia energética.

Aplicaciones médicas

Pero ése no es el único campo donde aspiran a ser útiles. También pretenden salvar vidas. En los trabajos donde se emplean EPIs (Equipos de Protección Individual); como, por ejemplo, en el caso de los bomberos, podrían detectar un fallo respiratorio al instante y enviar la información de la localización de esa persona.

En la industria médica, son capaces de detectar cambios en el ritmo de nuestra respiración, ayudando a diagnosticar problemas como la apnea del sueño. En cualquier instalación con tuberías de gas o calderas de calefacción, alertarían de fugas o cambios de temperatura alarmantes. Además, tienen un gran campo de expansión en la industria aeronáutica, aeroespacial y farmacéutica, sectores en los que gracias al Internet de las cosas (IoT) sus aplicaciones podrían multiplicarse.

El proyecto SiTerm supone un gran avance con respecto a los sensores existentes, grandes y difícilmente integrables. Todo un logro conseguido gracias al apoyo de la Fundación Repsol. “La inclusión de nuestro proyecto en el Fondo nos ha proporcionado visibilidad, formación y prestigio, elementos claves para afrontar con mayores garantías de éxito nuestro futuro como emprendedores. Sin duda, ha habido un antes y un después”, explica Sebastián Moreno, uno de los responsables del proyecto.

Fuente: http://blogs.repsol.com/innovacion/inteligencia-y-sensibilidad-artificial/