¿Pueden las carreteras ser sostenibles?

 

El uso de emulsiones bituminosas en la construcción de pavimentos de carreteras es una de las innovaciones tecnológicas que más está contribuyendo a aumentar sus prestaciones.

Las emulsiones son una mezcla de agua y betún que tiene multitud de aplicaciones en la construcción de carreteras. La más innovadora, es que se puede usar como “pegamento” para unir las piedras que componen el asfalto, y que sustituye al betún tradicional en esta función.

¿Y por qué sustituir el betún tradicional por emulsión bituminosa? Una de las principales ventajas de estas emulsiones es que permite aplicar el asfalto por debajo de 100ºC o incluso a temperatura ambiente, sin necesidad de calentarlo hasta 160ºC, como ocurre con los asfaltos convencionales. Gracias a esta técnica se puede ahorrar energía durante el asfaltado, además de reducir las emisiones de gases y mejorar la seguridad de los operarios.

Carreteras más seguras y de mayor vida útil

Las emulsiones bituminosas tienen multitud de aplicaciones, todas ellas orientadas a mejorar diferentes aspectos de las carreteras.

Una de las más habituales permite aumentar la protección del asfalto frente la lluvia y con carácter general frente a los agentes climáticos. Se aplica una fina capa de lechada bituminosa, como si fuera una fina piel rugosa sobre la capa superficial de la carretera, haciéndola impermeable. De esta forma se impide que el agua se cuele por las grietas y dañe las capas inferiores, acortando la vida útil de la carretera y demandando mayores presupuestos de conservación. Además, como es rugosa, se mejora la resistencia al deslizamiento de los vehículos y con ello la seguridad vial.

El uso de emulsiones bituminosas para fabricar el asfalto también permite reutilizarlo cuando envejece, de forma que es posible volver a usar el 100% del material original. Es lo que se conoce como técnica del reciclado.

Otra forma de aplicar las emulsiones bituminosas es el riego de adherencia. En esta técnica, la emulsión se usa para pegar perfectamente las diferentes capas que componen el asfalto, algo necesario para garantizar la durabilidad del firme de la carretera.

Y es que el paso del tiempo, los efectos de la lluvia y el calor o la circulación de vehículos hacen que las carreteras vayan envejeciendo, acortando su vida útil. Soluciones innovadoras como las aportadas por las emulsiones bituminosas pueden ser clave para aumentar sus prestaciones y garantizar su conservación de estas vías de comunicación tan importantes para nuestra sociedad.

Tres principales aplicaciones de las emulsiones bituminosas

1) Lechadas bituminosas. Fina película que protege la carretera de los efectos del sol y el agua.

2) Adherencia. Permite la fijación de las capas de asfalto de las carreteras para garantizar su durabilidad.

3) Reciclado. A través de diferentes técnicas se puede reutilizar material envejecido al 100%.

Fuente: http://blogs.repsol.com/innovacion/pueden-las-carreteras-ser-sostenibles/